Creamos más que joyas,
creamos experiencias que se quedan contigo.
Nacimos en la universidad, vendiendo joyitas entre amigas y a través de redes sociales.
Crecimos con nuevos productos y una comunidad que empezaba a confiar en nosotras.
Abrimos nuestro primer punto en una galería comercial en el centro de Piura. La pandemia nos retó, pero también nos enseñó a adaptarnos y reinventarnos.
Regresamos a ferias y logramos un punto fijo en Mall Plaza Piura.
Consolidamos nuestra comunidad y fortalecimos nuestra esencia.
Expandimos Catquiz a nuevas ciudades y posicionamos las perforaciones como parte clave de la experiencia.
Tomamos decisiones estratégicas para crecer con enfoque y propósito.
Seguimos creciendo desde Piura, creando experiencias a través de cada detalle.
Queremos llevar Catquiz a más ciudades del Perú, de forma sólida y consciente ✨
La esencia de Catquiz
Catquiz empezó con algo muy simple: el deseo de tener independencia y construir algo propio.
Lo que comenzó como pequeñas ventas entre amigas, fue creciendo poco a poco hasta convertirse en una marca con identidad, comunidad y propósito.
En el camino hubo retos, cambios y decisiones difíciles. Pero cada paso nos permitió aprender, evolucionar y entender qué tipo de marca queríamos construir.
Hoy, Catquiz no es solo una joyería.
Es un espacio donde cada detalle importa, donde cada experiencia cuenta y donde cada persona forma parte de la historia.
Lo que viene
Estamos construyendo el crecimiento de Catquiz con intención: queremos llegar a más ciudades del Perú, manteniendo nuestra esencia, cuidando cada detalle y creando experiencias que realmente conecten.